Desde el vigesimocuarto nivel de la Torre Hearst en Manhattan, Nina García, oriunda de Barranquilla, Colombia (1965), ejerce como directora de la edición estadounidense de Elle, una revista emblemática en el ámbito de la moda con presencia en 50 países, y parte del coloso mediático de Hearst. Aunque fue concebida inicialmente por una visionaria francesa en 1945, esta publicación se propuso combinar elegancia, belleza y discusiones políticas en sus páginas. En el transcurso del presente año, la revista celebró su cuadragésimo aniversario, manteniéndose fiel a su esencia original, aunque no sin adaptarse a la era digital, transformándose así en una plataforma de entretenimiento con un enfoque especial en la cultura popular. “Mi labor cotidiana consiste en idear maneras de conectar con nuestra audiencia, de expandir nuestro alcance y de diseñar portadas que capturan la atención global. Representa un auténtico desafío”, explica García en una conversación telefónica con EL PAÍS, aprovechando un respiro en su intensa agenda durante la Semana de la Moda de Nueva York, que se celebra actualmente.
La trayectoria de esta Colombiana, personificación del ‘sueño americano’ y autora de cuatro libros, entre ellos los bestsellers “The Little Black Book of Style” y “The One Hundred”, se ha visto indudablemente definida por su decisión de emigrar. “Dejé mi país a los 15 años debido a la preocupación de mis padres frente a la situación con las FARC y el narcotráfico en los años 80. Con esfuerzo, me brindaron la oportunidad de estudiar en Estados Unidos. Concluí la secundaria y la universidad aquí, aunque me encontraba completamente sola y sin conocidos. Solamente me respaldaba un sueño”, rememora.
Después de graduarse en la Universidad de Boston y el Fashion Institute of Technology (FIT), García inició su carrera en el departamento de relaciones públicas de Perry Ellis, para posteriormente ingresar a Elle como editora asociada. Ascendió hasta convertirse en directora de moda hasta 2008, momento en que fue nombrada directora creativa de Marie Claire, para luego regresar a Elle en 2017 como jefa de la revista. “Fue un maravilloso retorno al punto de partida”, celebra la editora jefe, quien también es conocida por su papel como jueza en Project Runway, el primer concurso televisivo de talentos en moda, donde ha compartido roles con Heidi Klum, Michael Kors, Christian Siriano y Zac Posen a lo largo de 21 temporadas del programa.
Cuando se le pregunta sobre la situación actual de la industria de la moda, con grandes marcas reportando disminuciones en ingresos y renovaciones constantes en sus liderazgos creativos, García reflexiona: “Cuando inicié, este negocio era mucho más insular, pero ahora se ha vuelto increíblemente expuesto. Estamos en el extremo opuesto del espectro. La creatividad está bajo una presión masiva… Además, hay un contraste en cómo consumíamos el lujo antes y cómo lo hacemos ahora. ¿Cómo mantienes la exclusividad mientras comunicas lo contrario? El mundo está atravesando por numerosos cambios, y la moda es un reflejo de estos. Siempre lo he dicho. Siento que todas estas empresas están adaptándose, elaborando estrategias y reestructurándose… Sin embargo, tengo confianza en nuestra continua evolución”.
Respecto al futuro del formato impreso, la nueva directora editorial de Vogue US, Chloe Malle, ha sugerido reducir las ediciones impresas para ofrecer números más coleccionables. García considera que el impreso aún tiene mucho poder: “Sabes que lo que estás leyendo ha sido verificado y revisado meticulosamente. Hoy, con la inteligencia artificial, a veces veo cosas en mi teléfono y dudo: ¿Es real o falso? Aunque no pienso que la IA sea negativa per se, creo que ayudará a optimizar nuestro contenido. Ahora más que nunca es crucial verificar los hechos y confiar en lo que lees. El print nunca morirá”.
García también discute el desafío de establecer una carrera destacada en Nueva York siendo latina e inmigrante: “Al principio, las grandes editoras eran mayormente rubias, de ojos azules y británicas, como Anna Wintour de Vogue, o Tina Brown de Vanity Fair… Fue complicado conseguir una visa y un empleo, pero luché incansablemente para demostrar mi valor en cada oportunidad. ¿Existía racismo? Indudablemente. Siempre ha existido, pero ante ello tienes dos opciones: dejar que te afecte o seguir adelante. Aún viajar era un problema por tener un pasaporte colombiano. No puedes imaginar todo por lo que pasé, pero nada me detuvo. Quería honrar el esfuerzo de mis padres con mi éxito profesional”.
En 2017, García se convirtió en la primera latina en dirigir una de las grandes revistas de moda del mundo, y hasta la fecha sigue siendo la única. “Fue un instante maravilloso. Me siento muy orgullosa de esta marca porque su visión de la moda siempre ha sido muy inclusiva, celebrando mujeres de todas las razas, tallas y nacionalidades… La revista cumple 40 años este 2025 y hemos pasado meses revisando ediciones anteriores. Es asombroso ver cómo esta perspectiva nunca ha cambiado. Se siente como una revista del momento actual”.
Finalmente, aunque el interés por la inclusión y la diversidad parece estar disminuyendo en algunos sectores de la moda, para García y Elle US, estos valores siguen siendo fundamentales. “Es mi misión. Casi el 20% de este país es hispano. A veces estamos callados o asustados, pero debemos sentirnos orgullosos de nuestras contribuciones a este país. Estamos subrepresentados en posiciones de poder en Hollywood y en juntas directivas, pero una parte de mi motivación es destacar toda la creatividad y ejemplos excelentes de la excelencia latina en el mundo. Cuando trabajamos con mujeres en la música o en Hollywood, siempre pienso en representar a las latinas. Nuestra edición de septiembre de este año cuenta con Rosalía en portada, siguiendo los pasos de Karol G y Shakira. Prometo más portadas latinas en el futuro”.