Javier Abel Menéndez, nacido en 1972 en Ciaño, Asturias, es un científico que estudia el cáncer. Es uno de los investigadores más conocidos en España y sus trabajos son muy mencionados a nivel internacional. Trabaja en Gerona, donde dirige un grupo llamado “Metabolismo y Cáncer” en el Instituto Catalán de Oncología. Este grupo es parte de un programa especial que busca entender cómo resisten los cánceres a los tratamientos.
El trabajo de Javier y su equipo se enfoca en estudiar cómo las células del cuerpo utilizan los nutrientes que obtenemos de la comida y cómo esto puede afectar el cáncer. Observan desde cómo las células normales se transforman en células cancerosas hasta cómo esas células afectan al resto del cuerpo cuando se convierten en cáncer. Han descubierto que el proceso de cómo las células usan estos nutrientes puede ser la causa de la formación, el crecimiento y la resistencia al tratamiento del cáncer. Intentan encontrar maneras de cambiar este proceso a través de medicamentos, dietas, o cambios en nuestro estilo de vida diario.
Recientemente, Javier ha recibido un premio de una asociación llamada “Langreanos en el mundo”, que celebra sus logros cada año.
Cuando se le pregunta sobre el cambio más grande en la investigación del cáncer durante su carrera, Javier menciona que ahora el cáncer no siempre significa que la persona morirá. Explica que antes, todas las personas con cáncer recibían tratamientos muy fuertes que no eran específicos para su tipo de cáncer. Pero desde que él empezó a estudiar el tema, se han desarrollado terapias que atacan cambios específicos en las células cancerosas. Esto ha mejorado mucho las posibilidades de curar varios tipos de cáncer.
Además, Javier habla sobre el envejecimiento como una preocupación creciente porque la población está viviendo más tiempo, lo que significa que más personas tendrán cáncer. Su trabajo también incluye estudiar cómo los procesos que ocurren cuando envejecemos pueden llevar a diferentes enfermedades, no solo al cáncer.
Javier recalca la importancia de tener un profundo conocimiento de cómo funcionan las enfermedades a nivel molecular. Si entendemos mejor los mecanismos que causan las enfermedades, podríamos prevenir mejor y tratarlas de manera más efectiva.
Además de su investigación, Javier lamenta el aumento de las ideas incorrectas sobre la ciencia y cómo, en ciertas ocasiones, opiniones no basadas en evidencia científica pueden recibir tanto crédito como investigaciones de alta calidad. Esto le preocupa especialmente en el contexto actual donde a menudo la ciencia es cuestionada o ignorada.
Javier ha pasado muchos años estudiando y trabajando en Estados Unidos, un país que ha sido líder en ciencia. Sin embargo, ve con preocupación cómo en tiempos recientes algunas políticas y actitudes en este país y en otros lugares están dañando la valoración y el apoyo a la ciencia. A pesar de estos desafíos, su esperanza es seguir trabajando para demostrar cómo la ciencia puede mejorar nuestras vidas, recordando siempre que entender y combatir el cáncer, así como otras enfermedades relacionadas con el envejecimiento, requiere de inversiones serias y continuas en investigación.