En la reciente sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México, celebrada el jueves 11 de septiembre, la diputada Claudia Montes de Oca del Olmo, perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), presentó una propuesta significativa para enmendar la Constitución Política de esta metrópoli. Su iniciativa se centra en reforzar las bases legales para un empleo digno dentro de la esfera de la industria creativa, además de promover una gestión ética respecto al uso de la Inteligencia Artificial (IA) en los dominios cultural y de entretenimiento.

Esta propuesta nace en un contexto donde la Inteligencia Artificial no solo ha revolucionado la cotidianidad y los parámetros culturales, sino que también ha suscitado variadas preocupaciones. La diputada Montes de Oca alertó sobre el peligro que presenta una adopción desregulada de la IA, particularmente por cómo podría perjudicar a aquellos que han aportado su voz y su talento a la creatividad sectorial. “La IA ya es una parte integral de nuestras vidas. Sin embargo, sin un marco regulatorio adecuado, podría amenazar los cimientos de nuestra cultura y la subsistencia de numerosos creadores que han enriquecido nuestro entorno,” resaltó.

La situación descrita por la diputada es especialmente peliaguda en términos de la clonación no autorizada de voces humanas. Este fenómeno no solo infringe derechos de propiedad intelectual y manejo de datos personales, sino que habilita a las empresas a reemplazar el talento humano con alternativas sintéticas. Esto último contribuye a una precarización de las condiciones laborales en un sector ya de por sí vulnerable. La diputada subrayó que esta incertidumbre tecnológica está cerrando puertas a los profesionales del doblaje, notoria especialidad de México a nivel global, al comprometer la calidad y la integridad artísticas que los caracterizan.

Ante este escenario, Montes de Oca propuso específicamente modificaciones a los artículos 7 y 10 de la Constitución de la Ciudad de México. Su objetivo es doble: por un lado, salvaguardar la expresión artística; por otro, asegurar que el uso de la inteligencia artificial en ámbitos culturales y de entretenimiento se rija por principios éticos firmemente establecidos.

La legisladora enmarca su iniciativa dentro de un contexto más amplio, invocando tratados internacionales como el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Estos documentos, según argumenta, ofrecen una base sólida para proteger los derechos laborales y culturales en tiempos de cambio tecnológico acelerado.

Montes de Oca también considera que la Ciudad de México está en una posición idónea para liderar en la regulación ética de la Inteligencia Artificial. Tal liderazgo no solo establecería un precedente nacional e internacional, sino que también redefiniría la relación entre progreso tecnológico y justicia social. “El futuro no debe concebirse como una era poshumana donde la tecnología desplaza a las personas, sino como una época en la que la tecnología potencia las capacidades humanas. Debemos enfocarnos en que la IA complemente, y no reemplace, el ingenio humano,” afirmó.

Con esta visión, la iniciativa propuesta busca que la IA sea reconocida no sólo como una herramienta de progreso, sino también como una aliada del trabajo humano, insistiendo en la implementación de condiciones laborales justas, contratos transparentes y una remuneración equitativa para todos los profesionales en la industria creativa.

Así, en palabras de la diputada, la intención última es proteger y revitalizar la voz humana, considerada como el alma viva de la cultura. Esta medida no sólo pretende responder a los desafíos inminentes impuestos por la tecnología, sino que también procura reafirmar y celebrar la riqueza cultural inherente a la expresión humana en todas sus formas. La finalidad es clara: garantizar que la evolución tecnológica se despliegue como un verdadero beneficio para la sociedad, y no como una amenaza a la dignidad y el bienestar de quienes dan vida a la cultura con su voz y su creatividad.