Santiago Abascal, que dirige el partido Vox, ha hablado recientemente sobre sus preocupaciones respecto a las personas que siguen el Islam. En un mensaje que compartió en sus redes sociales, dijo que es importante “proteger los espacios públicos de prácticas que no son como las nuestras”. Abascal expresó que debemos cuidar a los españoles de aquellos que quieren imponer una ideología muy controladora, que a veces parece una religión.
El líder de Vox relacionó el Islam con una ideología muy radical. Defendió la idea de que cuando el islamismo se hace más fuerte en un lugar, en ese lugar la libertad de las personas se reduce. Según él, donde crece el islamismo, se trata mal a las mujeres, se persigue a las personas homosexuales, y se hace daño a los niños. Estas opiniones son expresadas aunque su partido frecuentemente no reconoce la violencia contra las mujeres como un problema serio, no apoya las libertades de la comunidad LGTBI, y piensa que gastar dinero en celebrar el Orgullo es un despilfarro.
Las declaraciones de Abascal han cobrado más atención debido a una controversia reciente. Su partido, con apoyo parcial del Partido Popular, ha logrado que se prohíban los actos islámicos en espacios públicos en el municipio de Jumilla, situado en Murcia. Esto significa que en Jumilla, no se permitirán celebraciones islámicas en lugares abiertos al público.