Deportes Temuco ha iniciado con ímpetu su actividad en el mercado de traspasos y este viernes ha hecho uso de sus plataformas digitales para anunciar la incorporación de Felipe Villagrán. El mediocampista, cuyo último club fue Everton, llega al equipo para potenciar un sector crucial después de una temporada 2025 poco fructífera en Viña del Mar. Ubicados en la undécima posición de la tabla con solo 17 puntos, el conjunto del Pije se encuentra en la imperiosa necesidad de realizar un cambio radical en esta segunda mitad del año si pretende tener opciones de ascender.

El paso de Villagrán del año 2024 al 2025 representó una notable transformación ya que, anteriormente, había sido una figura clave en el centro del campo del equipo de la ciudad jardín. Presentado como la primera adquisición de Temuco para esta etapa, Villagrán aportará su habilidad y experiencia buscadas fervientemente por el equipo. Su transición de Cobreloa a Everton incluyó periodos alternando entre la titularidad y la suplencia bajo la dirección de Santiago Solari, habiendo disputado un total de 21 encuentros durante el año. Sin embargo, en el presente año, entre las decisiones técnicas de Gustavo Leal y Mauricio Larriera, solo logró ser convocado para un solo partido en la Liga de Primera División.

Este cambio de aires viene propiciado por el interés mostrado por el equipo dirigido por Marcelo Salas en este versátil mediocampista, que cuenta con experiencia previa en la Primera B y que, de hecho, celebró un ascenso con Cobreloa en 2023. Con 28 años de edad, Villagrán trae consigo un bagaje internacional breve pero significativo, habiendo jugado en Portugal, además de su experiencia local en equipos como Universidad de Chile, Curicó Unido, Coquimbo Unido y, más recientemente, Cobreloa y Everton.

Este movido inicio en el mercado de pases de Deportes Temuco no solo refleja una estrategia agresiva por mejorar su plantilla, sino también el deseo de revertir la situación actual y proyectar al equipo hacia metas más ambiciosas en el futuro cercano. Este esfuerzo por fortalecer el mediocampo, clave en cualquier esquema táctico que se precie, sugiere que el Pije está decidido a no dejar piedra sin mover en su búsqueda del anhelado lugar en la categoría superior del fútbol chileno.